Cuando te corten la luz recuerda…

Written by admin. Posted in Opinión

Soy de natural caluroso y con mi neopreno natural, espero que cuando llegue el invierno, con la mantita me alcance y no como ahora, que me frío de calor y no renuncio al aire acondicionado (de momento).

El frío mata, el hambre mata, la pobreza mata y la carestía de energía mata. Esas cuatro cosas las vamos a sufrir en invierno en mayor o menor medida, dependiendo de nuestros ingresos y del lugar donde vivamos, gracias a las políticas llevadas a cabo en los últimos 20/30 años.

Políticas suicidas, sin alternativa o planes B de cara a posibles inconvenientes puntuales o geopolíticos. Políticas llevadas a cabo por energúmenos a sueldo de ciertas empresas y/o países de más allá del telón de acero. Políticas que sufrirán los de siempre.

Políticas amparadas en falsos mantras científicos defendidos como dogmas y fe inamovible. Políticas de creencia y no de hechos, pero que han convertido a una parte de la sociedad en creyentes útiles. Necesitan creer porque su carencia de fe les resulta incomprensible. Leo en twitter que le ha salido un novio a Greta la Majareta: Francisco Javier, ha sido el agraciado niño colombiano de 13 años que se autodefine como «activista» y que la ONU ha elegido para difundir sus apocalípticas proclamas climáticas, ha pronunciado un discurso durante la ceremonia de apertura de La Semana del Clima de América Latina y el Caribe 2022. Ahí, con dos cojones. Activista de 13 años diciendo: «Tenemos una necesidad urgente de desligarnos del petróleo y avanzar hacia las energías #renovables. Es urgente para los niños y niñas de todo el mundo. Los gobiernos deben actuar ya«.

Y mientras te repiten que el calor mata, guardarán silencio cuando el frío invernal empiece a llevarse por delante decenas de vidas con más crueldad que un golpe de calor. Porque se sumará una pobreza generada a propósito sin un objetivo claro.

Una pobreza creada en base a una emergencia inexistente para que ciertas personas se hagan de oro mientras tú te hundes en la mierda, pero aplaudes a las 20:00 por el bien del planeta. Les aplaudes a ellos porque te cuidan y yo no entiendo nada. Cada día menos.

Porque romperte las piernas y venderte una muleta no es cuidarte, es estafarte para crear personas que me compren las herramientas que yo fabrico y con las que me enriquezco a tu costa. Es la base del ecolojetismo. De su timo permitido.

Nos han conducido a una situación surrealista a la que jamás deberíamos de haber llegado, por unos objetivos absurdos en busca de nuevas formas de estafar al ciudadano para mantener su circo y ritmo de dolce vita sin igual. Son yonkis de la estafa.

Hemos llegado a un callejón sin salida por su culpa, y ahora te están pidiendo que pagues tú las consecuencias. Y en realidad, merecemos pagarlas. Merecemos hacerlo porque hemos votado una y otra vez esta situación. Hemos celebrado con vítores nuestra pobreza voluntaria.

Hemos aplaudido la demolición de la sociedad mientras pedíamos más y más. Hemos aceptado subvencionar el engaño cerrando minas y centrales nucleares, pero compramos la energía nuclear que generan otros y por tanto nos traemos a casa los residuos radiactivos. Hemos tolerado la estafa renovable sin ton ni son, formando parte de una rueda que acabó por descarrilar y llevarnos al abismo.

Hemos guardado silencio y el tren nos ha llevado a la última estación. Pagaremos porque en el fondo, merecemos pagar. Mientras tanto los que te piden racionamientos por tu bien, tienen sus aires acondicionados a toda mecha, que hace calor.

Viajan por el mundo en sus jets y coches ultimo modelo, navegan por el océano en yates más grandes que tu edificio, llenan sus cuentas bancarias con el dinero que te han sacado a ti y seguirán sacándote. Tendrán sus casas calientes en invierno, que hace frío.

Mientras tú dudarás entre pagar la luz o comer caliente. Las dos cosas no podrán ser, (para muchos) porque nos convertirían en unos auténticos irresponsables. No tienes decencia ni piensas en los demás. Le das alas a Putin, aunque ellos le sigan pagando hasta por respirar. Qué más da.

La situación es la que es porque lo hemos permitido. Pero recordad, el frío mata. Mata mucho. Pero nada mata más que la pobreza, y la pobreza energética en invierno, revienta sociedades. Cuando te corten el gas o la luz, recuerda que ellos no lo harán.

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